Artículo escrito a partir de la Entrevista a Claudia Altamirano
El emprendimiento no suele presentarse como un camino lineal hacia el éxito, la historia de Claudia Altamirano, cofundadora de Klaos, demuestra que los proyectos más auténticos nacen de la intersección entre la crisis, la pasión y el autoconocimiento. Claudia, psicóloga de formación y especialista en pedagogía visual, ha logrado integrar la ciencia del cuidado de la piel con un enfoque humano y consciente que redefine lo que significa el bienestar.
El Nacimiento de un Proyecto con Propósito
La marca Klaos no surgió de un plan de negocios tradicional, sino de una respuesta resiliente ante la incertidumbre de la pandemia. En un momento en que las carreras profesionales de Claudia y su esposo, Óscar (quien es químico), se vieron pausadas, decidieron canalizar su creatividad y conocimientos en una necesidad personal: la piel sensible y seca de Claudia. Lo que comenzó como una "crema hecha con amor" para uso personal, pronto reveló un mercado ávido de productos de alta calidad, transformándose en una marca mexicana de skincare consciente.
El nombre de la marca es, en sí mismo, un símbolo de unión, combinando los nombres de sus fundadores (Clau y Óscar) y representando el punto donde la psicología y la química convergen en la parte más visible del ser humano: la piel.
La Psicología Detrás del Negocio
Para Claudia, ser psicóloga no es algo que quedó atrás al convertirse en empresaria; por el contrario, es su mayor ventaja competitiva. Ella aplica su formación en diversas áreas de la empresa:
• Gestión de Equipos: Utiliza la psicología social para cuidar la armonía, la comunicación y la integración de sus colaboradores.
• Estrategia y Comunicación: Desarrolla manuales y campañas centradas en el discurso y el lenguaje, buscando una conexión auténtica con el usuario.
• Resiliencia: El emprendimiento le ha exigido gestionar el estrés y el síndrome del impostor, entendiendo que el crecimiento no es lineal y que los retos son necesarios para evitar el estancamiento.
De la Pasión a la Profesionalización
Uno de los mayores aprendizajes en la trayectoria de Klaos ha sido la transición de un "hobby" a una estructura empresarial sólida. Claudia enfatiza que el paso clave para cualquier emprendedor es perderle el miedo a los números. La marca comenzó a escalar realmente cuando profesionalizaron sus costos y adoptaron el hábito de registrar datos, bajo la premisa de que "lo que no se mide, no se puede mejorar".
Actualmente, Klaos opera bajo un modelo híbrido, con una fuerte apuesta por el sector B2B, colaborando con aliadas estratégicas como spas y profesionales de la piel que comparten sus valores de profesionalismo y excelencia. Para gestionar esta complejidad, han implementado herramientas digitales como Google Calendar y ClickUp, que les permiten sistematizar sus procesos creativos y operativos.
Un Legado de Autocuidado y Amor Propio
Más allá de la venta de productos, el propósito de Claudia es dejar un legado en su ciudad, Pachuca, demostrando que es posible crear cosmética de alta calidad y talento local, rompiendo con la "fuga de cerebros". Su visión integra la mejora continua y la excelencia sobre la perfección.
Finalmente, el mensaje central de Claudia para el mundo es que el autocuidado es la muestra más honesta de amor propio. Ya sea a través de una rutina de skincare o de espacios para la creatividad personal, Claudia sostiene que ponerse a uno mismo en el centro es un acto de responsabilidad y presencia indispensable para transformar nuestra realidad.